Contra la Guerra y la Precariedad, Feminismo y Lucha
Este 1º de Mayo denunciamos que las guerras y la economía militarista se sostienen sobre la explotación de la vida y agravan las desigualdades. Mientras aumenta el gasto militar, se debilitan los servicios públicos y crece la precariedad que afecta de forma directa a la clase trabajadora y, especialmente, a las mujeres.
La precariedad tiene rostro de mujer. Seguimos concentradas en los trabajos peor pagados y más inestables —cuidados, limpieza, comercio u hostelería—, esenciales para sostener la sociedad pero invisibilizados y desvalorizados. Las mujeres migrantes padecen esta realidad con mayor dureza, atravesadas por la discriminación de género, clase y origen.
En el Día Internacional de la Clase Trabajadora reivindicamos empleo digno, servicios públicos fuertes, derechos laborales plenos y el reconocimiento del trabajo de cuidados. Sin justicia social no hay paz ni igualdad.
Este 1º de Mayo, más que nunca: feminismo, organización y lucha colectiva.
Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical





